Relato Entre los muros del Castillo de Portillo

7/05/2014 01:00:00 a. m. Samanta Rose Owen 9 Comments

 Buenos días seguidores:)!

Ya es fin de semana! Bieen!! Hoy os traigo un post muy especial.


Mi amiga y novel escrita Rose B. Loren esta dando sus primeros pasos como escritora. Esta intentando que una editorial compre su novela así que, como de momento no os la puedo mostrar, os enseño su estilo de escritura. Es muy buena!

Haber si os gusta;)....






             "Entre los muros del Castillo de Portillo”



Blanca era una estudiante de último curso de Historia Antigua y Medieval en la

Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid.

Para su proyecto de fin de carrera, decidió centrar su tesis en el Castillo de

Portillo, atraída por los recuerdos de su infancia y fascinada por la belleza que portaba

el monumento en sí.

Durante su niñez, su abuelo paterno siempre le contaba infinidad de historias

sobre el castillo, algunas ciertas, otras los típicos «bulos» que van de boca en boca y que

con el tiempo se convierten en «leyendas urbanas».

Durante varios fines de semana acudía regularmente a la hora de entrada de las

visitas y salía siempre la última. Se perdía visitando cada uno de las estancias del

castillo, siempre con una misma idea fija: ¿Cómo sería vivir en la época medieval?

Por más que había leído libros y consultado miles de páginas Web, no podía

imaginar cuan glorioso debió de ser aquella época. Conocía la historia del castillo como

la palma de su mano, imaginarse allí vestida con los trajes de época era algo que

siempre le había hechizado.

Un domingo de su visita, se encontró con un anciano conocido del lugar, quién

muy amable se ofreció para contarle una historia que no podía imaginar. El hombre le

hablaba de un pasadizo que escudaba un gran secreto. Blanca no podía creerse lo que

estaba oyendo, pensaba que simplemente sería un anciano más contando sus historias.

Tras escuchar esa leyenda, su curiosidad la pudo y se pasó el día entero

pensando cómo podía llegar al pasadizo sin ser vista. Estudió cada centímetro del castillo y observó al personal dedicado a su

conservación y una vez llegada a su casa, se propuso que el próximo día que fuera a

visitar el castillo, intentaría disuadir al guarda para poder averiguar si la historia relatada

por aquel anciano, era cierta o no.

Seis días y seis noches estuvo esperando Blanca para volver al castillo, por las

noches diseñaba la estrategia a seguir para adentrarse en el pasadizo. Cada vez se

obsesionaba más con la idea y daba más por cierto el relato escuchado.

Aquella noche, casi no pudo pegar ojo, estaba muy nerviosa. A las siete de la

mañana ya se había tomado tres cafés para parecer una persona presentable. Estaba

deseosa de que llegaran las diez de la mañana. Se había forjado miles de ideas en la

cabeza, sobre lo que podía haber allí abajo y deseaba poder comprobarlo.

Llevaba casi media hora esperando en la puerta del castillo, cuando llegó la

persona encargada de abrir. Blanca era ya conocida por casi todo el personal por sus

visitas.

Al entrar por la puerta, se dirigió rápidamente hacia la habitación donde

supuestamente estaba el pasadizo. Estaba tan nerviosa que en lugar de andar corría, por

eso el guarda de seguridad la siguió rápidamente para impedirle el paso.

—Señorita, no se puede pasar por ahí es una zona privada.

—Por favor, solo será un momento me tengo que documentar para realizar mi

tesis lo mejor posible.

—Señorita, le repito que es imposible, es una zona de acceso restringido, solo el

personal del castillo puede pasar. Lo lamento mucho, pero no puedo dejar pasar a nadie

sin ninguna excepción. —Le ruego que me deje pasar, un vistazo nada más. Se lo pido por lo que más

quiera.

—No es posible, si le dejo entrar y alguien se entera, peligra mi puesto de

trabajo. Lo siento, no insista más.

Blanca no suplicó más, se retiró de allí pero con la vista puesta en el guardia.

Estaría pendiente de sus movimientos y cuando se despistara se colaría.

Tras dos largas horas, que cada vez se hacía más pesado disimular y hacer como

que escribía algo en la Tablet, contemplando los cuadros y el resto de reliquias, el móvil

del hombre sonó y se abandonó un momento de su inquisidora postura, para hablar

libremente.

Blanca aprovechó para esconderse y escabullirse entre la puerta, abriéndola

sigilosamente. El túnel estaba oscuro conforme se iba adentrando más y más en él, pero

ella llevaba su móvil que estaba utilizando como linterna.

Cuando anduvo unos treinta metros, el camino se bifurcaba en dos. Tenía que

tomar una decisión y elegir uno, sin pensarlo mucho se dirigió al camino de la derecha.

Siguió andando un poco más, hasta que se encontró una puerta que se cerrada

por un candando. Eso no lo había previsto, por lo que regresó tras sus pasos y se dirigió

al camino de la izquierda.

Llevaba ya cinco minutos andando por aquel angosto pasillo, que parecía que no

tenía fin, cuando poco a poco comenzó a divisar una luz muy tenue. Aceleró el paso

para ir acercándose cada vez a esa luz, que según se acercaba se hacía más intensa, tanto

que acabó por cegarla cuando se acercó por completo, siguió andando como pudo, pero

tropezó; no supo con qué y cayó desplomada al suelo. Cuando se despertó se encontraba en el patio del castillo escuchando una música

medieval.

—No sabía que se celebran fiestas en el castillo esos días pensó.

Pero pudo observar cómo la gente, vestida de época bailaba y cantaba. Los

hombres bebían con jarras de madera.

Se quedó observando durante un buen rato, todo lo que estaba aconteciendo, no

se lo podía creer, ¿quizás era cierta la leyenda del anciano o era una simple fiesta, a la

que solo algunos privilegiados podían asistir? No sabía la respuesta pero iba a intentar

averiguarla.

Permaneció en silencio, observando como todas las personas se divertían,

charlaban, bailaban, bebían… Pero de pronto, la música dejó de sonar y el sonido de

una trompeta irrumpió en el patio.

—«Se hace saber, que su majestad el Rey Enrique IV de Castilla, acaba de llegar

al salón de su castillo». —dijo un trabador con voz cantarina.

Blanca se quedó perpleja, no se lo podía creer estaba en el sigo XV. Conocía

muy bien la historia del castillo y cuál habían sido sus dueños; el Rey Enrique se había

encargado de la restauración del edificio.

Era imposible, estaba viviendo un sueño.

—¡La leyenda del anciano era cierta! —exclamo para sus adentros.

Permaneció escondida como pudo, no quería alterar el curso de la historia.

Estuvo varias horas observando todo lo que allí acontecía, vislumbrando con sus

propios ojos al Rey Enrique IV y a la Reina Juana, sentados ambos en sus tronos,

disfrutando del baile. Hubo un momento en el que Blanca quiso unirse a la fiesta, se estaban celebrando el bautizo de la hija de ambos, pero se dio cuenta que su

indumentaria llamaría mucho la atención, por lo que siguió inmóvil en su escondite.

Pasaron las horas y se fue haciendo de noche, todo el gentío se dirigió hacia sus

casas y los reyes hacia sus habitaciones reales. Blanca, quedó sola en silencio

observando la preciosa noche, pero sin saber que hacer en aquel momento. Tampoco

sabía dónde estaba la salida del túnel por el que había llegado, más bien no se acordaba

cómo había aparecido en ese patio.

Espero una hora más, para asegurarse de que no hubiera nadie despierto y así

localizar la entrada al pasadizo, pero todos sus intentos fueron en vano.

La noche caía, Blanca decidió entonces quedarse allí a dormir, al día siguiente

con la luz del alba, encontraría la salida. Por lo que se acurrucó como pudo bajo una

mesa, se tapó con los manteles de la misma y pronto se durmió.

Despertó por la mañana desorientada y por las voces de un hombre que gritaba:

—¡La he encontrado! ¡Aquí está la muchacha perdida!

Blanca estaba estupefacta, no sabía muy bien de donde venían las voces, pero sí

distinguía la del guardia que el día anterior le había impedido el paso.

—Señorita, ¿se encuentra bien? —le preguntó una vez la elevó del suelo con la

mayor delicadeza posible.

—Sí, estoy bien, ¿pero qué ha pasado? ¿Qué hago yo aquí?

—Creo que ayer no me hizo caso y aprovechó un descuido para adentrarse al

túnel, tropezó y quedó inconsciente.

—Pero, pero si yo ayer vi aquí una fiesta y el rey… —dijo confusa, aunque no

continuó la frase, si decía alguna palabra más la tomarían por loca. —Señorita, tiene un fuerte golpe en la cabeza, ayer no hubo ninguna fiesta aquí.

Pensé que se había marchado del castillo, pero esta mañana alguien me contó que el

señor Justo, un anciano del lugar, le había contado la absurda historia de que había un

pasadizo, con el que podía viajar al pasado y me imaginé que era eso lo que usted quería

averiguar ayer; por eso me adentré en el túnel y pude ver sus pertenencias abandonadas

en él, me asusté y corrí a pedir ayuda a mis compañeros para buscarla y al fin la hemos

encontrado aquí escondida. No sabemos muy bien cómo ha llegado aquí, solo que está

sana y que tiene un fuerte golpe en la cabeza. Ahora le llevaremos a que la vea un

médico y la examine mejor.

Blanca no podía creer lo que estaba oyendo, ¿todo había sido producto de su

imaginación por el golpe recibido o quizás había sido real?

Nadie pudo contestar a esa pregunta, ni si quiera ella, aunque lo más sensato fue

pensar que había sido producto de su imaginación.



FIN




¿Os ha gustado? Espero que si. Lo importante es no parar de leer y de conocer nuevos escritores:)

Aqui os dejo la pagina de Facebook de la escritora por si queréis leer mas de ella o seguir sus novedades.

https://www.facebook.com/profile.php?id=100004509678721&fref=ts


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Besitos Dulzuras

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9 comentarios:

  1. Buenos días!! Me parece muy bien apoyar a escritores nuevos, la historia me a gusta y te deja con ganas de saber mas, estare pendiente por si le publican la novela.
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Gracias Cristina Pujol, por leer y darme una oportunidad.
      Espero no defraudarte cuando puedas leer algo más.
      Un besote.

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  2. Buenos días,
    Lo primero de todo agradecer a Sam y a Elena, la oportunidad que me han dado de conocerme gracias a su blog.
    Lo segundo, este relato lo escribí para un concurso, en que se pedía una extensión máxima (de ahí que sea tan corto, o por lo menos para mi). También era para el pueblo de Portillo con un castillo bastante emblemático, de ahí que me decidiera por esa temática. Que para nada tiene que ver con lo que realmente me gusta escribir, que es el género Romántico.
    Ahora mismo me encuentro desarrollando un relato, mi primer relato para ser más exacta, que presenté también a un concurso. La gente que lo leyó, me dijo que la historia enganchaba y que cómo era posible que les dejara así. Al final aun teniendo otro proyecto desarrollando, me aventuré a desarrollarlo como un libro. "En mis sueños" así se llama. Pronto verá su FIN. Por lo menos en lo que a mí respecta de escribir, después correcciones y presentación a editoriales. Si queréis conocer más sobre él o sobre sus personajes, como ya ha dicho Sam, podéis visitar mi página web.
    Bueno y después de todo este "sermón" que os he soltado, solo agradecer a Sam por su apoyo incondicional, porque para mí eres un gran amiga en la que puedo confiar no solo en el ámbito de escritor sino en lo personal. Eres una persona maravillosa a la que tengo muchisimo cariño. Un besote.

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  3. Me ha gustado mucho, la historia te atrapa. Es un placer conocer nuevos escritores y apoyarles. Que tengas buena suerte y pronto podamos leer tu relato. Besotes

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    Respuestas
    1. Gracias Laura por tus palabras. En mi página de Facebook he puesto unos pequeños adelantos y tb los personajes, si quieres saber más puedes pasar de vez en cuando. Un besote

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  4. Hola buenos dias, te felicito loren por tu historia. Me a gustado mucho y me encantaria leer mucho mas de ella, deseo que se abran muchas puertas para ti y tu imaginacion. 😉😉😉

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  5. Dayana gracias a ti tb por tus palabras. Lo mismo te digo si te apetece pasar y conocer a mis personajes pincha en el lance q Sam y Elena han colgado. Un placer conoceros. Un besote

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  6. Hola. Me gusto mucho este pequeño pèdazo de tu historia Rose, espero poder leerlo proximante

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  7. Luisa gracias, este es un relato.
    Mi libro se llama "En mis sueños" que inicialmente era un relato y ahora es un proyecto que como ya he indicado en los próximos días verá su fin. Si estas interesada en seguir la historia, en la página que te ha indicado Sam y Elena, puedes seguir más de cerca, fragmentos y personajes.
    Gracias por leerme, un besote.

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