jueves, 24 de abril de 2014

Un año de Passion por la lectura

Hoy no es que sean buenos días es que son muuuy buenos días, seguidores:)!

Bueno, ni yo misma me creo que lleve un año aquí en Blogger dándoos la lata cada día jeje. El 24 de abril del año pasado ni se me paso por la cabeza durar tanto tiempo. Pensaba que nadie me iba a seguir y que iba a ser muy difícil que mi blog llegara a oídos de otros. Pero poco a poco me he ido haciendo un huequito en este mundillo del cual estoy enamorada. 



Si hoy estoy aquí celebrando un año del blog, con 383 entradas realizadas, 9941 comentarios, mas de 3.500 visitas diarias y un total de 723.000 visitas desde que empecé, es todo GRACIAS A VOSOTR@S.

De verdad que no lo digo por haceros la pelota, pero si este blog sigue aquí es por vosotros. Por el apoyo continuo que me dais, por vuestra paciencia, por vuestro cariño y por la confianza que depositáis en mi.

En estos 365 días no he tenido ni un mal rollo con ningún seguidor, no he tenido que expulsar a nadie y nadie ha tenido que denunciarme o llamarme la atención. Todo lo que se hace en este blog, incluido lo que hace mi compañera Elena, lo hacemos desde el cariño y el respeto. No es nuestra intención ofender a ningún autor.

Desde aqui quiero dar tambien las gracias a Elena, mi mejor amiga y mi colaboradora en este blog. Gracias por tus reseñas de los Martes y Viernes, cada día te superas mas;) Y hago un pequeño agradecimiento tambien a Varo que fue colaborador de este blog el verano pasado (no nos olvidamos de ti!! :))


Bueno, voy al grano que me enrollo. Como hoy el blog cumple un año he pensado celebrarlo con vosotros de esta forma; haciendo un concurso.


Concurso Passion por la lectura por el primer aniversario

Voy a sortear un ejemplar del libro que escribí junto con otras 7 escritoras (entre ellas Olivia Ardey), Ocho Corazones y Un San Valentin.

El/la ganadora recibirá un ejemplar firmado personalmente por mí y se lo enviaré a su casa totalmente gratis.

                                                                                                                                                                 


  
¿Como puedes participar?

Muy sencillo. Lo único que tienes que hacer si quieres entrar en el sorteo de este libro es dejar un comentario en este post con tu dirección de correo para que si te toca pueda ponerme en contacto contigo. Tenéis hasta el Jueves que viene para participar.

Bases y Normas

- El concurso esta abierto desde hoy hasta el Miércoles que viene a las 00:00 de la noche. Todos los comentarios que se escriban después de esa hora se darán por nulos y les borraré.

- En todos los comentarios me tenéis que dejar vuestro correo sino se dará por nulo y le borraré

- Solo podéis poner un comentario por persona, de esta forma será mas justo para todos.

- Anunciaré el/la ganador/a tanto en la pagina de Facebook del blog como en el blog y se comunicará el Jueves que viene junto con el capitulo de mi novela.

- A cada comentario se la administrará un número, siendo el primer comentario en número uno, el segundo el dos...etc. Y un generador de números de Internet sacará el número de forma aleatoria. El número que salga y sea correspondiente a un comentario sera el/la ganador/a.


Petición

Mi petición es que participe la gente que realmente quiera llevarse este regalo. Creo que es una oportunidad única el tenerlo y me gustaría enviárselo a alguien al que realmente le haga ilusión. Como comprenderéis lo que deseo es enviárselo a alguien que sea seguidor/a de este blog no a alguien que ha pasado solamente hoy por aquí.



Y con esto finalizo el post de hoy. Espero que os haya gustado esta sorpresa, que tanta ilusion me hace. Gracias a todas las seguidoras; Yasnaia, Iris, Rosa, Arlette, Sandra, Alherys, Leonella, Laura, Nazaret, Noris, María, Mariel, Karol, Carolina, Karen, Patty, Zhayda, Amarilis, Luz, Marylin, Rocio, Sara, Sonia, Macarena, Anele, Loli, Noa, Silvia, Itza, Fá, Marisla, Elia, Brillito, Tania, Kriss, Elili, Lili, Dulce, Lore, Jocelyn... y así hasta aburrirme jejeje

Sé que me olvido de muchas, pero aunque no os pongan aqui estáis en mi mente continuamente;)

Si queréis participar, comentar.

Besitos Dulzuras



miércoles, 23 de abril de 2014

Un giro inesperado Cap.20 (Saga Always)

Muy buenos días seguidores:)!

Ya se que hoy no es Jueves pero como mañana el blog hace un año y os tengo preparada una sorpresa, he decidido adelantar el capitulo.Y ya os puedo adelantar que va a estar....bufff

Aquí os dejo todos los capítulos del anterior libro para las que comencéis a leer esta saga:

http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2013/10/relato-fanfic-capitulo-34.html

Y aquí tenéis los capítulos publicados hasta ahora de esta parte;

Capitulo 1; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2013/12/un-giro-inesperado-cap1-saga-always.html
Capitulo 2; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2013/12/un-giro-inesperado-cap2-saga-always.html
Capitulo 3; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2013/12/un-giro-inesperado-cap3-saga-always_25.html
Capitulo 4; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2013/12/un-giro-inesperado-cap4-saga-always.html
Capitulo 5; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/01/un-giro-inesperado-cap5-saga-always_2.html
Capitulo 6; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/01/un-giro-inesperado-cap6-saga-always.html
Capitulo 7; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/01/un-giro-inesperado-cap7-saga-always.html
Capitulo 8; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/01/un-giro-inesperado-cap8-saga-always.html
Capitulo 8.5; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/01/un-giro-inesperado-cap85-saga-always.html
Capitulo 9; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/02/un-giro-inesperado-cap9-saga-always.html
Capitulo 10; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/02/un-giro-inesperado-cap10-saga-always.html
Capitulo 11; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/02/un-giro-inesperado-cap11-saga-always.html
Capitulo 12; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/02/un-giro-inesperado-cap13-saga-always.html
Capitulo 13; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/02/un-giro-inesperado-cap13-saga-always.html
Capitulo 14; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/03/un-giro-inesperado-cap14-saga-always.html
Capitulo 15; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/03/un-giro-inesperado-cap15-saga-always.html
Capitulo 16; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/03/un-giro-inesperado-cap16-saga-always.html
Capitulo 17; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/04/un-giro-inesperado-cap17-saga-always.html
Capitulo 18; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/04/un-giro-inesperado-cap18-saga-always.html
Capitulo 19; http://passionporlalectura.blogspot.com.es/2014/04/un-giro-inesperado-cap19-saga-always.html







CAPITULO 20
Vuelo hacia la felicidad retrasado por tormentas




— ¿Por qué no te vas a que te dé un poco el aire fresco, Katherine? Necesito hablar con Rob a solas —dije en un intento de quitarme a la maldita bruja de mi vista.

— ¿A caso piensas que te voy a dejar con mi hombre a solas? Ya sabíamos que ibas a venir, chica de pueblo, solo te estábamos esperando —dijo Katherine mirándome con dureza.

Segunda sorpresa de la noche. No solo me había sorprendido encontrarme a la hermana malvada de Andrea en ese lugar, sino que además, ellos ya sabían que yo iba a venir. ¿Quién se lo podía haber dicho? Solo dos personas lo sabían; Helen y Andrea. De nuevo, las sospechas de que Andrea pudiera estar tramando algo saltaron a mi cabeza. Ambas eran hermanas y aunque quisieran demostrar al resto del mundo lo mucho que se odiaban, cada vez tenía más razones para pensar que en esta ocasión se habían unido para vencer a un enemigo común; yo.

— ¿Sorprendida de que lo sepamos? Me parece que tu espía se ha cambiado de mando —dijo Katherine acercándose peligrosamente a mí.

— Está claro que de tal palo tal astilla —dije yo en bajo para que nadie me escuchara.

— ¿Cómo has dicho? —dijo ella cada vez más cerca.

En ese momento, podía callarme, dejar pasar las cosas y olvidar. Pero ya estaba harta de que todo el mundo pasara por encima de mí, estaba harta de ser la que siempre se callaba para luego recibir golpes por todos los lados. Esto parecía el cuento de nunca acabar. Todavía estaba sufriendo las consecuencias de las acciones caprichosas de Andrea y ahora venía la hermana chunga a destruir de nuevo todo aquello por lo que estaba intentando luchar. La maldad era un gen más en la sangre de estas dos hermanas y yo siempre era la que recibía sus ataques imprevistos. Pero esto se tenía que acabar. La nueva Samantha ya no se iba a callar y esperar.

— Lo que he dicho es que estoy harta de ti y tu hermanita la Barbie. Estáis impregnadas de maldad y ya estoy harta de ser vuestro blanco —dije dando un paso hacia Katherine.

— Samantha será mejor que te vayas —dijo Rob cada vez con peor cara.

— Esa mocosa solo ha sido una alumna que intentó aprender de mí y suspendió. Así que si ella te hizo daño, imagínate lo que puedo hacerte yo —dijo Katherine pegándose a mí.

— Mira chunga de barrio, no me das ningún miedo ni tu ni tus juegos sucios en los que andas metida. La diferencia entre tú y yo, es que yo ya sé con qué clase de persona estoy tratando y tú, no sabes quién soy, ni de lo que soy capaz de hacer cuando me propongo algo —dije sin ningún miedo y mirándola de forma desafiante.

Noté que mis palabras habían removido algo dentro a Katherine. No sabía que contestarme, así que quiso pasar directamente a la acción. Andrea no era de la clase de mujeres que se atrevía a enfrentarse a otra persona en una pelea mano a mano, seguramente por miedo a romperse las uñas. Pero Katherine era todo lo contrario a ella. Era callejera, dura, peleona y con mucha menos educación. Así que en cuanto vio que sus palabras ya no la servían para defenderse, pasó a la acción. Justo iba a esquivar el primer golpe que me estaba lanzando Katherine cuando vi que Rob se movía al lado nuestro y decía;

— Voy a vomitar —dijo Rob dando un paso hacia a mí.

No sabía si Rob iba a ser capaz de vomitarme encima, pero antes de llegar a comprobarlo, cogí a Katherine por el brazo y la usé como escudo poniéndola en medio entre Rob y yo. Él, que claramente había pensado en vomitarme a mí encima, no se dio cuenta del cambio y vomitó sobre la espalda de Katherine. Vació todo el contenido de su estómago en la espalda y parte del pelo oscuro de ella. Una vez que lo hizo, yo me aparté para que no me salpicara nada. Ella, como no se esperó mi jugada, se quedó totalmente quieta intentando comprender lo que había sucedido. Cuando se dio cuenta de que estaba totalmente inundada de vomito se giró hacia él y le dijo;

— ¿Pero qué ostias has hecho, desgraciado? —dijo Katherine totalmente fuera de sí.

— Katherine, yo no…Creo que me estoy mareando…—dijo Rob balanceándose para los lados.

— Eres un puto borracho de mierda —dijo ella gritándole.

Katherine caminó hasta la parte de atrás del baño, seguramente para limpiarse todo el vómito que tenía encima. Yo me quedé callada, era el momento de pasar desapercibida para que ella se fuese y yo me pudiera quedar a solas con Rob. Ahora que ella se había ido tenía que sacarle de este lugar.

— Nos vamos ya —dije poniendo su brazo encima de mi hombro para que se apoyara.

Pensé que Rob me lo iba a poner más difícil, pero no se resistió. Solo entendí él por qué de su rápida aceptación cuando comenzamos a andar. Rob no aguantaba su propio peso y se balanceaba para todos los lados. Tenía los ojos cerrados y muy mal aspecto. Olía fatal aunque ese era el menor de sus problemas ahora. Intenté soportar todo su peso para que él solo se tuviera que encargar de andar. Cuando por fin pudimos salir del bar, el taxi que antes me había traído hasta aquí, todavía me estaba esperando. Abrí la puerta e intenté ayudar a Rob a entrar en él.

— Con cuidado agacha la cabeza. Mete el cuerpo primero y yo me encargo de las piernas —dije dándole instrucciones para que no se golpeara la cabeza con el techo del taxi.

— Yooo pueooo —dijo Rob casi de forma inteligible.

— Sí, claro Rob. Ya veo que tú puedes solito —dije en tono irónico.

Una vez que conseguí meterle en el taxi, entré yo en él y le di al conductor la dirección de la casa de Rob. Me giré para observarle y una angustia fue creciendo en mi interior. Tenía muy mal aspecto y a cada segundo que pasaba iba perdiendo más color en la cara. Ahora estaba completamente blanco. Iba con los ojos cerrados y apoyado en la ventanilla. Me acerqué a él y la bajé un poco para que le diera el aire. Estaba sudando a chorros. Le toqué la frente para comprobar si la tenía caliente, pero estaba congelado. Entonces empecé a asustarme.

— Rob, ¿cómo estás? ¿Te encuentras algo mejor? —dije tocándole la cara.

Pero Rob no me contestaba. No sabía si estaba dormido o si ahora se estaba empezando a encontrar peor, pero que no obtuviera respuesta por su parte me hacía entrar en pánico. Empezaba a pensar que igual era mejor llevarle a un hospital que a su casa. ¿Y si Katherine le había metido algo en la bebida? ¿Y si había consumido drogas? Si había mezclado alcohol con drogas podía estar sufriendo una reacción muy seria, tanto como para llegar al coma etílico. Unos nervios empezaron a invadirme. No sabía qué hacer y verle en ese estado, no me ayudaba. Me preocupaba que algo malo le estuviera sucediendo y yo no supiera reaccionar a tiempo.

— Rob, por favor. Dime algo —dije nerviosa dándole pequeños golpes en la cara.

Nada. No reaccionaba. Le tomé el pulso para asegurarme de que no le había sucedido nada. Su pulso era bajo, pero constante. Aunque no me solucionaba el problema. Seguía sin saber qué hacer. Así que pensé en lo mejor para él. Si yo no podía o sabía cómo ayudarle, tenía que ir a un hospital.

— Por favor, llévenos al hospital más cercano —dije al conductor del taxi.

— De acuerdo señorita —dijo él.

— No, no me lleves allí —dijo un Rob asustado.

— ¿Rob? ¿Estás bien? ¿Cómo te encuentras? —dije acercándome a él.

— Mal, me encuentro mal. Pero por favor, no me lleves allí —dijo Rob en un tono de súplica y abriendo ligeramente los ojos.

Había sido un completo capullo, me había tratado fatal y aún tenía ganas de llamarle de todo. Pero verle en ese estado, mirándome con esos ojos aterrorizados y hablándome en ese tono de súplica, me mataba por dentro. En ese momento, me di cuenta de que haría cualquier cosa por este hombre, incluso ir en contra de mis propios principios. Tenía el alma desecha por verle en ese estado. Y lo que más me dolía era el saber que yo tenía una parte de culpa de que él estuviese así. Él no se merecía volver a sufrir su pasado, pero cada día que pasaba, estaba más cerca de conseguirlo. Empezaba a pensar que mi ayuda no estaba sirviendo para nada. Desde el principio, mi único objetivo era que él no llegase tan lejos, que no cayese al fondo del pozo. Sin embargo, cada vez iba a peor. Yo solo estaba siendo una espectadora más de su rápido descenso a la oscuridad. Estaba claro que yo sola no iba a poder ayudarle. Si él no empezaba a cambiar los pensamientos auto-dañinos de su mente, nada iba a cambiar.

Finalmente el taxi nos dejó en casa de Rob. No podía dejarle solo. Dudaba de que él fuera capaz de llegar hasta su propia puerta. Así que pagué al taxista una buena suma de dinero, y le supliqué que no contara nada de esto a la prensa. Esta noticia podía valer millones para la prensa rosa y sabía que el sueldo de un taxista no era de los mejores. El hombre fue bastante considerado y me dijo que él nunca diría nada porque sabía en sus propias carnes lo que se sufría con el alcoholismo. Su hijo llevaba un año ingresado en una clínica tratando de desintoxicarse por lo que sabía más que de sobra como me podía sentir yo ahora mismo. Y obviamente, anunciar a los cuatro vientos el problema de Rob, no iba a hacerle ningún bien. Le di de nuevo las gracias y salí para ayudar a Rob a bajarse del taxi.

— Venga que ya estamos en tu casa. Saca primero las piernas —dije sacándoselas fuera del taxi —. Y ahora, apóyate en mí.

Una vez que conseguí agarrarle y sacarle fuera, empezamos a caminar hasta la puerta externa de su casa. Cuando llegamos me di cuenta de que necesitábamos el mando de abrir la puerta o en todo caso, las llaves. Sino no íbamos a poder entrar de ninguna manera.

— Rob, ¿dónde tienes las llaves?

Pero él seguía en un mundo adverso. Continuaba con los ojos cerrados y apenas se mantenía de pie. Así que no me quedó otra que registrarle yo misma. Recé a todos los santos para que las llevase encima y no las hubiera perdido. Sino íbamos a tener un grave problema. Metí la mano que no le sujetaba en uno de los bolsillos delanteros de su pantalón vaquero, pero nada. Y entonces él, milagrosamente habló.

— No se te ocurra tocar lo que no es tuyo —dijo en un tan tono serio que me dio hasta miedo.

Ni siquiera sabía de donde había sacado las fuerzas para poder hablar. Pero el capullo de él las había sacado y encima para criticarme por haber tocado su entrepierna.

— Mira Roberto, no me cabrees porque te suelto y te dejo aquí tirado. Y sino dame tú las malditas llaves —dije cabreada.

— Cógelas tú misma. Por lo visto te gusta mucho tocar paquetes ajenos —dijo él con los ojos cerrados y media sonrisa en la boca.

¡Lo mato! Ahora mismo en lo único que pensaba mi mente era en soltarle, que se cayera al suelo e irme como si nada. Una noche a la intemperie no le iba a venir nada mal, igual hasta le ayudaba a despejarse. Y si había lobos u otros animales carnívoros en el bosque que rodeaba su casa, pues que se alimentaran. No solo tenía que sufrir por verle así, sino que además tenía que aguantar sus continuos desprecios hacia mí. Pero ¿qué narices le pasaba a este hombre conmigo? ¿Qué le había hecho yo?

Le ignoré y me mentí a mí misma diciéndome que sus palabras eran debidas únicamente a su estado. Ya me había propuesto ayudarle y ahora no le podía dejar tirado. Pero cuando volviese en sí, le pediría cuenta de todo ello. Metí como pude la mano en el otro bolsillo de su pantalón intentando no entretenerme demasiado. Si volvía a escucharle otra de sus salidas, probablemente se quedaría solo en tierra. Al final, las encontré en dicho bolsillo y las saqué ante la sonrisa irónica de él. Abrí la enorme puerta y caminamos hasta la puerta principal de la casa. Ahí estaba su precioso coche color chocolate. Un verdadero vicio para mis ojos. Intenté disimular mi devoción por el coche y centrarme en llegar cuanto antes. Una vez que llegamos, abrí la puerta y entramos en su casa. Miré hacía las escaleras y no lo pensé dos veces, fui directa hacia el salón. Si no podía con él caminando sin obstáculos, no sabía cómo íbamos a poder subir las escaleras para llegar a su dormitorio. Así que decidí que su sofá era la mejor opción. En cuanto llegamos, Rob cayó al sofá como un peso muerto. Me acerqué a él y vi que tenía parte de la camiseta y del pantalón manchados de vómito, así que me senté a su lado y comencé a quitarle la ropa, sino iba a manchar todo el sofá. Además olía tremendamente mal y de no poder darse una ducha, que menos que poder alejar dicho olor de su cuerpo. Cogí su camiseta y tiré hacía arriba para poder sacársela por la cabeza. Pero su mano agarró con fuerza mi brazo y me detuvo.

— No —dijo él deteniendo mi movimiento.

— ¿No, qué Rob? —dije confundida.

— No me desnudes, viciossssssaaaaa. Te estassss acostummmbrandoo a desnudarr a toooooodos los hombres. Así que, no mmme toquess —dijo Rob quitandose él mismo la camiseta.

— Pero a ti que narices te pasa, ¿estás tonto? Solo pretendo ayudarte —dije enfadada.

— No mee toquess —dijo él apartándome.

— Pues que te den. Apáñatelas tu solito —dije levantándome del sofá y alejándome de él.

Esto era increíble. Ahora ni siquiera podía acercarme para ayudarle. Desde luego algo le pasaba conmigo y ya me estaba empezando a cansar de que me llamara puta, viciosa y suelta. Una cosa era que él pensara que aún estaba saliendo con Hugo y otra que por ello fuese todas esas cosas. Si es que ese era el motivo por el que me estaba insultando de esa manera. Por un segundo pensé en irme y dejar que se las apañara el solo. Yo ya había cumplido más que de sobra; le había alejado de Katherine y el alcohol, y ahora estaba relativamente sano y a salvo en su casa. No tenía por qué quedarme ni hacer nada más por él y menos comportándose de la manera que se estaba comportando conmigo. Pero justo cuando iba a llevar a acabo mi plan vi que de nuevo se empezaba a poner blanco y se movía para los lados. Rob dejo a un lado la camiseta y comenzó a marearse. Sabía lo que podía venir a continuación, así que corrí hasta la cocina a por una palancana o algún tipo de recipiente grande donde pudiera vomitar sin tener que levantarse. Cuando entre en la cocina me di cuenta de que todo estaba completamente desordenado y tirado por el suelo. Parecía que nadie había limpiado allí en semanas, cosa que no entendía ya que Rob tenía asistenta. Todo estaba completamente revuelto y sacado de los armarios. Incluso había vasos rotos en el suelo y líquidos extraños derramados por todas partes; suelo, paredes y armarios. Dejé las preguntas para después y me centré en encontrar lo que estaba buscando. En cuanto lo encontré, corrí hacia el salón y vi que Rob estaba aguantándose la cara con las manos.

— Toma, por si te vienen ganas de vomitar. Ahora vengo que voy a buscar una toalla —dije dejando la palancana a su lado.

Dejé el recipiente cerca de él por si le volvían las ganas y me giré rumbo al baño para buscarle una toalla con la que limpiarse. Pero justo cuando me moví de su lado, me agarro la mano y me detuvo.

— No te vayas, no me dejes solo —dijo él totalmente pálido.

De nuevo se me paró el corazón por unos segundos. A pesar del mal aspecto que tenía su cara y lo débil que se le veía, pude ver por un instante al Rob que siempre había amado. Ese que me suplicaba mientras hacíamos el amor que nunca le abandonara. Sin quererlo, esos recuerdos inundaron mi mente y algo se me removió por dentro. No podía dejarle solo ni aunque quisiera. La última vez que estuvimos juntos, él me pidió que no lo abandonara y lo hice, esta vez no iba a cometer el mismo error.

— Rob no me voy a ir ninguna parte. Esta noche me quedaré contigo, así que descansa que es lo que más necesitas ahora mismo. Voy a por una toalla y vuelvo —dije intentando tranquilizarle.

Con el mayor pesar del mundo lo deje por un minuto solo en el sofá y me fui corriendo al baño a por una toalla. El baño se encontraba en el mismo estado que la cocina. Todos los botes estaban tirados por el suelo y había cristales rotos por todos los lados. Era muy extraño encontrar la casa tan poco limpia ya que Rob siempre había sido muy ordenado con sus cosas y muy limpio. Pero claro, ahora su vida estaba totalmente patas arriba. Finalmente encontré una toalla, la mojé un poco con agua fría para calmarle los sudores y salí del baño. Cuando llegué de nuevo al salón, pude ver que había vomitando en la palancana que yo le había dejado. Ahora estaba tumbado en el sofá, más pálido que un zombi y con los ojos tapados por uno de sus brazos. Me senté en un hueco libre en el sofá a la altura de su pecho y comencé a pasarle la toalla húmeda por su cara. En cuanto él noto mi contacto, puso su mano sobre mi brazo. Por un momento pensé que iba a apartar incluyendo algún tipo de estupidez sobre que no tenía que tocarle e historias varias. Pero para mi sorpresa no me detuvo y dejo que siguiera.

— ¿Mejor? —dije en voz baja.

— No me dejes solo —dijo él con los ojos cerrados y apretándome ligeramente el brazo.

— No me voy a ir a ninguna parte Rob. Estoy aquí contigo —dije convencida.

— No dejes que vuelva —dijo él comenzando a dormirse.

— ¿El que Rob? ¿Qué es lo que no quieres que vuelva? —dije extrañada.

— La oscuridad —dijo él cayendo cada vez en un sueño más profundo.

En ese momento unas lágrimas comenzaron a salir por mis ojos sin poder evitarlo. Me dolía verle así, me dolía que estuviese sufriendo, me dolía que se hiciera daño a si mismo de esa manera y me dolía verle asustado por algo. Una persona tan fuerte, tan segura de sí misma y tan valiente, tenía por dentro más miedos que cualquier otra persona normal. Temía que la oscuridad volviera a él y ahora mismo estaba rodeado por ella, temía a la soledad y yo le había abandonado. Todavía no entendía porque habíamos tenido que llegar a esto. Si el dolor por haberle perdido había sido doloroso, verle sufrir era todavía peor. No podía verle así, me mataba por dentro. Todo aquello contra lo que había luchado para que no volviera, ahora había regresado. Pero aún no era tarde para remediarlo. Me negaba a pesar que no tenía una salida. Todos la teníamos.. Iba a luchar con todas mis fuerzas para que el hombre que tenía ahora entre mis manos volviera a ser el que era. No sabía si lo nuestro tenía o no ya esperanzas, no sabía si él me seguía amando como yo le estaba amando en este instante, pero me daba igual. Era capaz de renunciar a mi propia felicidad si a cambio él volvía a ser el mismo de siempre. Nunca le había dejado de amar y nunca lo iba a hacer, pero ahora lo importante no era lo que yo sentía hacia él, sino que esa oscuridad que él tanto temía, no volviera nunca más.

No me separé de él hasta que se quedó totalmente dormido. Verle como poco a poco se iba durmiendo en mis brazos fue uno de los mejores momentos que había tenido en meses. Después de que pasara un buen rato, decidí levantarme y ponerme manos a la obra. No quería ni podía dormir, así que decidí hacer algo mejor; ordenar el desastre de casa que tenía Rob. Estaba completamente segura de que había dado vacaciones a su asistenta para que ella no presenciara sus continuas borracheras. Mi mente se imaginó a ese Rob solo en su casa, dándole vueltas a la cabeza, luchando contra algo que no podía ver porque estaba en su cabeza, pagando esa frustración con todo lo que encontraba por el camino. Instantáneamente dejé de pensar en esas imágenes, el corazón me dolía, si me dolía aunque eso fuese imposible.

Fui a la cocina y comencé la limpieza recogiendo todos los cristales rotos. Luego volví a colocar todo en su sitio. Saqué una bayeta y jabón, y fregué todos los armarios, mesas, encimeras e incluso paredes. Cuando terminé, decidí buscar todo el alcohol que pudiera tener Rob en la cocina para tirarlo por el desagüe. Sabía que el hecho de tirarle cualquier botella o lata de alcohol era una tontería, ya que él podía ir al día siguiente a comprarlo de nuevo. Pero quería que se diese cuenta de que no era bueno ni necesario. Después de tirar todo el alcohol, fregué el suelo y fui al baño para seguir con el mismo procedimiento que en la cocina. Por suerte el baño no era muy grande así que terminé enseguida. Una vez que hube terminado, la planta principal de la casa olía a limón y a limpio. Decidí subir a la primera planta, donde se encontraban las habitaciones y continuar con la limpieza, pero me sorprendí al ver que todo estaba impoluto. Su cama estaba hecha y su habitación recogida, al igual que el resto de las habitaciones. Me quedé mirando su cama más tiempo de la cuenta. Mi mente estaba decidida a martirizarme hoy. Intentaba evitar que las imágenes que había vivido en esa cama llegarán de nuevo a mi presente. Pero no podía evitarlo. Todavía recordaba la primera vez que dormí en su cama y a la mañana siguiente me desperté atada a ella. Ese recuerdo me hizo sonreír como una tonta, aunque en su momento no me hizo ninguna gracia. No entendía porque me tenía que atar a su cama si yo no me iba a ir a ninguna parte, pero ahora lo entendía todo. Rob tenía verdadero pánico a que le abandonara, tanto que estuvo dispuesto a atarme a su cama para asegurarse de que no iba a poder escapar. Y cuando por fin dejo de sospechar, entonces me retenía con todo el peso de su cuerpo. No tenía escapatoria aunque quisiera.

Fui a cerrar la puerta de su cuarto cuando algo debajo de su cama me llamo la atención. Me agaché para ver que era y pude intuir con total claridad que se trataba de un sujetador rojo de encaje. De repente, toda la añoranza que había sentido desapareció de golpe. Ese sujetador no podía ser de otra persona que Katherine. Ella había estado en su casa, en su cuarto y desnuda. No tenía que pensar más, lo demás ya lo suponía. Me enfadé conmigo misma por lo tonta que había sido al pensar que Rob no se había acostado con ella. Pero, de nuevo, me di cuenta de que era demasiado ingenua.

Bajé y fui de nuevo al salón. No pensaba hacer nada más, ya bastante tonta había sido. Rob seguía dormido en el sofá, así que decidí tumbarme en el sillón que se encontraba pegado al sofá y descansar un poco. A pesar de que estaba agotada y necesitaba dormir, no pude hacerlo. Mi mente no me dejaba ni un minuto de tregua, daba vueltas sin parar a todo. Al final, los primeros rayos de luz me demostraron que mis ojos nunca habían estado cerrados del todo. Aunque todavía estaba cabreada por todo lo que había tenido que vivir ayer, me levanté y preparé algo de desayuno. Me acordé de que Rob le gustaba desayunar fruta, así que hice un zumo de naranjas y partí en un plato alguna pieza de fruta que encontré en su cocina. Cuando terminé, lo dejé todo encima de la mesa del salón junto con un ibuprofeno. Sabía que le iba a hacer falta para la resaca que iba a sentir en cuanto se despertara. Volví a mirarle y vi que seguía completamente dormido. Quizás era el momento de marcharme. Por un lado, quería quedarme para pedirle explicaciones de su comportamiento hacia mí, pero por otro, después de lo que me había encontrado en su cuarto, lo único de lo que tenía ganas era de marcharme sin ser vista. Me levanté para recoger todo e irme, pero sin querer tropecé con la balda donde guardaba sus discos de música y algo cayó al suelo. Maldije mil veces por mi torpeza y miré de nuevo a Rob para comprobar que no se había despertado. Seguía igual de dormido. Me agaché para recoger lo que había tirado y me di cuenta de que era un cd de Bon Jovi, su cantante favorito. Lo recogí y lo puse encima de su equipo de música, entonces vi que estaba encendido y había una canción pausada. No pude contener mi curiosidad, por lo que bajé el volumen al mínimo y le di al play. La canción se llamaba Bed of roses y en cuanto las primeras letras salieron de la boca de su cantante me quedé enganchada a ella.

Sentado aquí gastado y herido frente a este viejo piano 
Tratando de capturar el momento de esta mañana, no sé 
Porque una botella de vodka todavía se encuentra en mi cabeza 
Y una rubia me trajo pesadillas, 
creo que ella todavía está en mi cama 
mientras sueño con películas 
Que no se harán sobre mí cuando esté muerto 

Parecía que Bon Jovi había escrito esta canción basándose en la histora de Rob, era la canción perfecta para el momento que estaba viviendo él ahora mismo; soledad, destrucción y tristeza.


Mientras hablamos, 
Acerca de todas las cosas que deseo creer, 
Acerca del amor, de la verdad y 
De lo que tú significas para mí 
Y la verdad es... Nena, que tú eres todo lo que necesito

Antes de que pudiera llegar a escuchar el estribillo de la canción noté que Rob estaba detrás de mí observándome. Probablemente me había estado observando desde que se me cayó el cd al suelo. Decidí girarme y enfrentarme a él y a su cabreo matutino. Pero cuando lo hice, no vi a un hombre cabreado con su típico ceño fruncido, sino a un hombre cansado y desesperado.

— No quería despertarte. Tranquilo, ya me voy —dije comenzando a moverme.

— Tengo que hablar contigo —dijo Rob impidiéndome el paso.

— No es necesario —dije intentando evitar cualquier tipo de conversación.

— Si lo es para mí. Siento todo lo que te dije anoche, recuerdo algunas cosas que te dije y aunque las piense no debería habértelas dicho —dijo Rob mostrando arrepentimiento.

— ¿Aunque las pienses? ¿Me estás diciendo que piensas que soy una puta? Para pedir perdón por eso es mejor que no me lo pidas —dije totalmente ofendida por sus palabras.

— ¡Oh, claro! Perdona que te juzgue. Pero eres tú la que estas saliendo con Hugo y tirándote a otros. Mira, a mi ese chaval me importa una mierda pero tampoco le deseo mal a nadie —dijo Rob alterándose.

— ¿Qué? ¿De qué narices estás hablando? —dije sin entender nada.

— ¿Todavía te haces la tonta? Te estoy hablando del tío que te has tirado en ese asqueroso club de sexo —dijo Rob con cara de asco.

— No me lo puedo creer…—dije alucinando.

— ¿No te lo puedes creer que me haya enterado? Pues no ha sido ni una ni dos las personas que me han dicho que estuviste tonteando con él toda la noche y que desapareciste cuando él terminó su baile —dijo Rob tratando de mostrar todas sus pruebas.

Estaba alucinando. Al parecer Rob seguía mis pasos muy de cerca. Y lo peor no era eso. Lo peor era su forma de juzgarme por hacer lo que supuestamente había hecho. Ahora entendía porque se había pasado toda la noche llamándome de todo e impidiéndome que le tocara. Pero, ¿quién era él para juzgarme? ¿A caso yo le juzgaba por sus juegos con Katherine y sus excursiones sexuales con ella? Ya estaba harta de que me juzgara. Había estado callado demasiado tiempo así que ahora no me iba a callar

— Punto número uno Roberto, tus fuentes te han mentido. No me he acostado con ese hombre y cuando terminó el baile fui al baño con Helen. Punto número dos, no estoy con Hugo desde hace más de una semana, así que puedo hacer lo que me dé la gana y tirarme a quien quiera. Y punto número tres, tú y precisamente tú no estás en condiciones de juzgar a los demás —dije explotando con un huracán.

No quería hablar más ni tan siquiera mirarle a la cara. Ya me había cabreado bastante en menos de veinticuatro horas. Él se había quedado sin palabras, no sabía si era porque el alcohol aún seguía en sus venas o porque mis argumentos habían destruido los suyos completamente. Aun así era el momento de marcharme, así que con un ligero empujón le aparté de mi camino y me dirigí a la puerta principal para marcharme. Pero antes de que atravesara el marco del salón, su mano agarró mi brazo y me detuvo.

— Espera, por favor…—dijo Rob con mirada de súplica.

Intenté no mirarle a los ojos. Sabía que si miraba a esos profundos ojos verdes, me derretiría y no conseguiría pensar con claridad. Pero entonces mis oídos comenzaron a funcionar y a percibir cualquier sonido. Pude oír la música que sonaba de fondo, la misma canción que me había hechizado antes lo estaba haciendo ahora.

Sabes que yo voy a estar pensando en ti, 
Mientras mi amante me llama, 
Para ponerme en su candelero otra vez, 
Esta noche no voy a estar solo, 
Pero tú sabes que eso no significa 
que no me sienta solo 
no tengo nada que probarte, 
porque sólo por ti moriría para defenderte 

Quiero recostarte sobre un lecho de rosas 
Por esta noche duermo en una cama de clavos 
Quiero estar tan cerca como lo está el Espíritu Santo 
Y recostarte sobre un lecho de rosas

Aunque mi mente no quería creer en esas palabras, mi corazón me decía que cada letra de esa canción gritaba lo que sentía Rob en ese momento, que, a pesar de todo, él me seguía amando ahora y siempre. Finalmente mi corazón venció y mis ojos se alzaron hasta su mirada. Por unos segundos vi en sus ojos a ese hombre que tanto amaba, ese del cual yo estaba irremediablemente enamorada. Mientras trataba de enviarle a través de mis ojos el miedo y la inseguridad que sentía, él trataba de mostrarme que lo mucho que me necesitaba. Ambos nos perdimos en nuestras miradas y cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos pegados él uno al otro. Ni siquiera pude separarme de él, ni podía ni quería. Le necesitaba y él a mí también. Rob cogió mi rostro entre sus manos y acercó muy lentamente su cara a la mía sin dejar de mirarme. En el tiempo que sus labios tardaron en posarse en los míos, sus ojos me demostraron lo mucho que él deseaba este momento. Todas mis defensas empezaron a fallar, me relajé, cerré los ojos y me dejé llevar. Rob posó sus labios en los míos lentamente pero con una ligera necesidad ya que rápidamente quedé atrapada por él. Sus labios me engancharon con fuerza y yo me pegué a su cuerpo agarrándolo con ansias. Él, en cuanto sintió mi contacto, soltó un pequeño gruñido y abrió mi boca para penetrarme con su lengua. Nuestros labios se volvieron salvajes y hambrientos y comenzamos a invadirnos cada espacio de nuestras bocas. Ambas se reconocían y se deseaban como nunca antes. Rob me apretó contra él para que nuestros cuerpos no dejaran de tocarse. Podía sentir mi pecho pegado al suyo, la hebilla de su pantalón en mi vientre y algo mucho más duro acariciarme la ingle y el muslo.

Algo dentro de mí estaba deseando gritar de placer. Había echado tanto de menos su roce, sus caricias y sus besos que ahora lo quería todo. No me bastaba con esto. Quería desnudarle, tumbarle encima del sofá y montarme encima de él hasta que los dos gritáramos de placer. Pero a pesar de que todo mi ser deseaba eso, algo me paraba. Intenté callar esos pensamientos y no me di cuenta de que al hacerlo estaba mordiendo a Rob. Él emitió un gruñido de frustración pero no se quejó. Continuó besándome y devorándome con más ganas. Aun así, los pensamientos no se alejaron sino que aumentaron. Le quería y le deseaba, pero no así. No quería que él se lanzara sobre mí solo porque sabía que ya no estaba con Hugo. Yo no era solo su vía de escape para no pensar en todo lo malo que había hecho y dicho. La atracción física entre nosotros era más que notable, pero una vez nos dejamos llevar solo por eso y la cosa no salió para nada bien. Teníamos que hablar, era el momento de que él se sincerara. No podía lanzarme a sus brazos si por la noche dormía en su cama Katherine. No, no iba a cometer los mismos errores del pasado.

— No…para por favor —dije deteniéndole.

— ¿Qué? —dijo Rob mirándome desconcertado.

— Así no, Rob. Ya hablaremos. Será mejor que me vaya —dije cogiendo mis cosas y saliendo por la puerta.

Esta vez él no me detuvo, se quedó en mitad del salón parado sin saber que hacer o decir mientras yo me alejaba de su casa. Probablemente, me dolía más a mí que a él irme de su lado y no dormir en su cama esa misma noche. Pero una vez me prometí a mí misma que si algún día volvía con Rob, nada nos separaría, ni malas amigas como Andrea o Katherine, ni pasados oscuros ni secretos. Por lo que mi plan para ser feliz tenía que retrasarse un tiempo más.





Y hasta aqui el capitulo de hoy. No me digáis que hoy no ha sido mas largo ¿eh? jejejeje. Mare mía la pasión escondida que tienen estos dos. Va a explotar!!

¿Os ha gustado? Espero que si;)

Mañana no os olvidéis de pasar por el blog que cumple un añito y hay sorpresa!!


Comenten

Besitos Dulzuras

martes, 22 de abril de 2014

Reseña Saga The Dark Elements

Hola muy buenos dias a todos/as que tal??


Me llamo Elena y soy colaboradora de este blog y hoy vengo con una nueva reseña,  en este caso se trata  de la nueva saga de Jennifer L Armentrout, autora de la saga  Obsidian o Covenant .

Quizás lo primero que me atrajo de esta saga precisamente fue eso y es que hay muchos libros  de esta autora que me gustan.

Lo que me gusta de esta autora son las historias fantasticas  que crea , en este caso aparecen Gargolas ! jeje

Os dejo la reseña a continuación, espero que la disfruteis y os animeis a dar a esta saga una oportunidad.

 Si queréis saber donde podéis obtener este libro os puedo aconsejar donde, dejarme un comentario con vuestro correo o enviarme un correo a samybloggerpassion@gmail.com


Espero que disfrutéis de esta reseña ;)

Titulo: Bitter Sweet Love
Autor/a: Jennifer L Armentrout
Paginas: 105
Editorial:Harlequin Teen 
Genero: Romántico/Paranormal
Serie: The Dark  Elements 0,5
Idioma: Español
Fecha de publicación: 1  de Diciembre de 2013
Calificación: ¿?







Sinopsis



Dez no solamente era el amor de Jasmine. Siendo una gárgola Guardián como Jas, él la ayudó a llegar a un acuerdo con su destino esquivando a los demonios y manteniendo el equilibrio entre el bien y el mal. Él era su todo... justo hasta el momento en que desapareció sin dejar rastro. No ayudó que el padre de Jas acabara de anunciar que ella y Dez serían parejas un día. Es difícil no tomar eso como algo personal.

Y ahora está de vuelta, tres años mayor, diez veces más caliente, listo para retomarlo exactamente donde lo habían dejado. Pero Jas no tomará una vez más ese riesgo. Dez tiene siete días para cumplir con todas sus condiciones y ganar de nuevo su confianza. Siete días llenos de terrible peligro y dulce tentación. Siete días para ganar su corazón o volver a hacerlo pedazos..


TituloWhite Hot Kiss
Autor/a: Jennifer L Armentrout
Paginas: 304
Editorial:Harlequin Teen 
Genero: Romántico/Paranormal
Serie: The Dark  Elements 1
Idioma: Español
Fecha de publicación: 25 de Febrero de 2014
Calificación: ¿?








Sinopsis

Un beso podría ser el último.
Layla, de diecisiete años, solo quiere ser normal. Pero con un beso que mata a todos aquellos que tienen alma, ella es de todo menos normal. Mitad demonio, mitad gárgola, Layla tiene habilidades que nadie más posee.
Criada entre los Guardianes, una raza de gárgolas cuya obligación es cazar demonios y mantener a la humanidad a salvo, Layla trata de encajar, pero eso significa ocultar su propio lado oscuro de los que más ama. Especialmente a Zayne, el digno de desmayo, increíblemente hermoso y complemente fuera de sus límites Guardián, de quien ha estado flechada desde siempre.
Entonces, conoce a Roth, un tatuado, pecaminosamente caliente demonio que afirma saber todos sus secretos. Layla sabe que debería permanecer alejada, pero no está segura de que lo quiera de ese modo... especialmente cuando el tema de no-besar no es un problema, considerando que Roth no tiene alma.
Pero cuando Layla descubre que ella es la razón por la violenta revolución demoníaca, confiar en Roth no solo podría arruinar sus posibilidades con Zayne... también podrían apuntarla como la traidora de su familia. Peor aún, eso podría convertirse en un boleto sin retorno hacia el fin del mundo.

TituloStone Cold Touch
Autor/a: Jennifer L Armentrout
Paginas: 304
Editorial:Harlequin Teen 
Genero: Romántico/Paranormal
Serie: The Dark  Elements 2
Idioma: Ingles
Fecha de publicación: 28 de Octubre  de 2014
Calificación: ¿?






Sinopsis 

                 
                    NO  DISPONIBLE



Hasta aqui la reseña de hoy,

¿Conociais esta saga?

¿Que os ha parecido? 

Comenten, besos

lunes, 21 de abril de 2014

Frases de libros

Buenos días seguidores:)!

Esta semana es especial. Como sabéis el capitulo de esta semana de mi novela se traslada al miercoles. Y el jueves el blog cumple un año y os tengo preparadas una sorpresa así que espero que os paséis todos por el blog.





Una vez dicho esto vamos con las frases que me habéis ido enviando...

Quiero que en esta sección participemos todos, no solo yo. Por eso quiero que me enviéis vuestras frases de los libros que queráis a mi correo samybloggerpassion@gmail.com . Podéis enviarme una foto que hayáis sacado con vuestro teléfono o directamente la frase. Eso como queráis;)




Frase de Karyna, seguidora del blog;


"Se que estamos jodidos, ¿de acuerdo?Soy impulsivo y de mal genio, y tu te metiste bajo mi piel como nadie mas. Actuas como si me odiaras un minuto, y luego me necesitaras al otro, nunca consigo nada bien y no te meresco, pero yo jodidamente te amo, Abby Te amo mas de lo que he amado a nadie ni nada, nunca...Cuando estas cerca. no necesito alcohol o dinero o de los combates o aventuras de una noche.... Todo lo que necesito es a ti.Tu eres todo lo que pienso. eres todo lo que sueño. eres todo lo que quiero."


(Hermoso Desastre, saga Hermoso Desastre, Jamie McGuire)



Frase de Yasnaia, seguidora del blog;


"Así me siento contigo. Me hipnotizas, me subyugas, me haces perder el control que tan duramente forjé. Se que eres peligrosa y, sin embargo, no puedo alejarme de ti." Gunnar a freya

(Los tres nombres del lobo, Lola P.Nieva)





Frase de Sandra, seguidora del blog;





(Entregate, Mariel Ruggieri)





Frase de Rosa, seguidora del blog; 




“- Te necesito a ti para ser feliz - confesó-. Este proyecto juntos es un reto- añadió señalando la caja de bombones-. Y me hace mucha ilusión, pero no me basta. Quiero compartir contigo cada paso que dé, cada triunfo y cada decepción.
- Eres lo bastante fuerte para dar sola tus propios pasos- murmuró.
- Pero te quiero a ti -añadió tomándole el rosto con ambas manos-. Quiero tiempo libre para poder estar a tu lado; y ahora lo tengo. Quiero celebrar cada éxito tuyo, pero quiero ser también quien te escuche, quien te anima a luchar si se complican las cosas. Quiero demostrarte cada día que no estás solo - le cogió la mano con fuerza-. Déjame ser tu puerto seguro.”

(Bésame y vente conmigo, Olivia Ardey)





Frase de Susana, seguidora del blog;


" —Pero, Rubén…
—¡Sé positiva!
—Lo soy, pero…
—No hay «peros», Daniela —la cortó—. Solo danos la oportunidad de
querernos como deseamos los dos, no lo niegues, me quieres tanto como yo
te quiero a ti. Y acabo de abrirte mi corazón como nunca pensé que podría
hacerlo ante una mujer, ¿qué tal si me dices algo cariñoso? Lo estoy
deseando."


(Ni lo sueñes, Megan Maxwell)




Hasta aquí las frases de hoy.  Creo que hoy me voy a quedar con la frase de Rosa, Bésame y quédate conmigo. No he leído ese libro pero me gusta como escribe esa autora y lo tengo entre mis libros pendientes.


Y vosotras, ¿con cual os quedáis?

Espero vuestras frases

Os recuerdo que este jueves el blog cumple un año y os tengo preparada una sorpresa así que os espero a todos aquí. No me falléis;)

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Besitos Dulzuras