Primer Capitulo de Atada a ti en español

5/19/2013 05:12:00 a. m. Samanta Rose Owen 0 Comments

Hola a todos;)

Hoy tengo algo que muchos me habéis estado pidiendo; el primer capitulo de Atada a Ti traducido al español.
Tengo que reconocer que mi ingles no es muy bueno y que lo de traducir lo llevo mal, asique esta traducción no es mía. Es de la pagina de Facebook que os dejaré al final del post por si queréis seguirla. Falta parte del capitulo, pero algo es algo. Cuando tenga mas lo publicaré.

Sin mas preámbulos allá va.....(ayssss que ganas de Gideon):




Me liberé de mi ropa por el suelo del baño camino a la ducha. Mientras me enjabonaba, era imposible no pensar en las veces que compartí la ducha con Gideon, ocasiones en que la lujuria que teníamos el uno por el otro fueron el combustible que alimentó intensos encuentros eróticos. Lo extrañaba mucho. Necesitaba su tacto, su deseo, su amor. Mi anhelo por aquello era como un hambre que me roía por dentro, que me inquietaba y me ponía nerviosa. No tenía idea de cómo se suponía que podría conciliar el sueño ignorando cuándo tendría la posibilidad de hablar con Gideon nuevamente. Había tantas cosas que tenemos que decirnos.
Envolviendo una toalla alrededor de mí, salí del baño…
Gideon se quedó justo dentro de la puerta cerrada del dormitorio. La visión de él estimuló una reacción tan brusca que era como un golpe físico. Contuve la respiración y el corazón me dio un vuelco en un ritmo agitado, todo mi ser responde a la visión de él con una ráfaga potente de anhelo. Se sentía como años desde la última vez que había estado con él, en vez de apenas una hora.
Le hubiera dado la llave, pero él era dueño del edificio.. Llegar a mí sin dejar pistas que pudieran delatarlo, era más que posible con semejante ventaja… Así como había logrado dar con Nathan.
“es peligroso para ti estar aquí”, señale. Eso no me impidió estar encantada de que fuera él. Mi vista se lo bebió, recorriendo con avidez sobre su delgada y ancha espalda.
Llevaba una sudadera negra y una camiseta de su amada Columbia, una combinación que le daba un aspecto del hombre de 28 años de edad y no del magnate millonario que el resto del mundo conocía. Una gorra con la insignia de los Yankees que le llegaba a las cejas, aunque la sombra de su ala no logró disminuir el notable azul de sus ojos. Ojos que me miraban con ferocidad; sus sensuales labios dibujaban una línea sombría. “yo no podría estar lejos”.
Gideon Cross era un hombre imposiblemente hermoso, tan hermoso que la gente se detenía y lo miraba fijamente cuando el pasaba cerca. En una ocasión había pensado en el como un Dios del sexo y sus frecuentes -y muy entusiastas- demostraciones de destreza siempre me ha dado la razón, pero también sabía que era demasiado humano. Al igual que yo, él había sido lastimado.
Las probabilidades estaban en contra nuestra.
Mi pecho se expandió en una respiración profunda y mi cuerpo respondió a su aproximación del suyo. A pesar de que se encontraba a varios metros de distancia, podía sentir la atracción embriagadora, la fuerza magnética de estar cerca de la otra mitad de mi alma. Así había sido con nosotros desde el primer encuentro, tanto de nosotros inexorablemente juntos. Nos habíamos equivocado al respecto del encanto que nuestra cautivación por la lujuria ejercía sobre nosotros, hasta que nos dimos cuenta de que no podíamos respirar el uno sin el otro.
Luché contra el impulso de correr hasta sus brazos, el lugar donde tan desesperadamente quería estar. Pero el estaba demasiado quieto, con las riendas demasiado apretadas. Esperaba que me diera su señal, con exquisita anticipación.
Dios lo amaba tanto.
Tenía los puños a los costados.
-“Te necesito”
Mi corazón apretado en respuesta a la aspereza de su voz, el roce de lo cálido y lujurioso.
-"No tienes que sonar tan feliz por eso", me burlé sin aliento, tratando de suavizar su humor antes de que él me tuviera debajo de él.
Lo amaba salvajemente y lo amaba tiernamente. Y haría cualquier cosa para tenerlo conmigo, pero había pasado tanto tiempo. Mi piel ya sentía los hormigueos y apretaba con expectación, deseando la reverencia codiciosa de su toque. Temía lo que pudiera pasar si venía hacia mí con todas sus fuerzas estando yo tan hambrienta de su cuerpo. Podríamos rompernos el uno al otro.
-"Me está matando", dijo él bruscamente. "Estar sin ti. Te echo de menos. Siento que mi puta cordura depende de ti, Eva, y ¿quieres que sea feliz con eso?"

Mi lengua salió para humedecer los labios secos y gruñó, enviando un escalofrío a través de mí. -"Bueno... estoy feliz por eso."
La tensión en su postura fue visiblemente aliviada. Debe haber estado tan preocupado por cómo iba a reaccionar a lo que había hecho por mí. Para ser honesta, estaba preocupada. ¿Mi gratitud significa que soy más retorcida de lo que pensaba?
Y entonces recordé las manos de mi hermanastro por todo mi cuerpo… Su peso empujándome contra el colchón... El dolor desgarrador entre mis piernas mientras me embestía una y otra vez.
Yo temblaba con furia renovada. Si estar contenta de que el hijo de puta estaba muerto me hizo retorcida, que así fuera.
Gideon respiró profundamente. Extendió la mano al pecho y se frotó el área sobre su corazón como si le doliera.
-"Te amo," le dije, mis ojos se llenaron de lágrimas. "Te amo mucho".
-"Cielo". Él me alcanzó con rápidas zancadas, dejando caer las llaves en el piso y empujando las dos manos en mi pelo húmedo. Temblaba y lloraba, abrumado por el hecho de lo mucho que me necesitaba.
Inclinando la cabeza hacia el ángulo que él quería, Gideon tomó mi boca con una posesión abrasadora, saboreándome lentamente, con lamidas lentas y profundas. Su pasión y hambre explotan a través de mis sentidos, y yo gemía, mis manos se enredaron en su camiseta. Su gemido como respuesta, vibró a través de mí, endureciendo mis pezones, mientras sentía escalofríos en toda mi piel.

Me fundí en él, mis manos empujando el gorro de su cabeza para que mis dedos podrían hundirse en la melena negra y sedosa de su pelo. Me rendí a sus besos, arrastrada por su carnalidad exuberante. Un sollozo se me escapó.
-"No", susurró, retrocediendo para acariciarme mandíbula. Me miró a los ojos. "Me hago trizas cuando lloras."
-“Es demasiado”. Temblaba.
Sus hermosos ojos parecían abatidos como los míos. Él asintió con gravedad.
-"Lo que hice-"
-“No eso. Como me siento acerca de ti. "
Él frotó su nariz contra la mía, sus manos sus manos se deslizaron suavemente a lo largo de mis brazos desnudos-manos llenas de sangre proverbial, que solo hacen que me guste su toque aún más.
.“Gracias”, le susurré.
Sus ojos se cerraron.
- “Dios, cuando te fuiste esta noche… No sabía si ibas a volver… Si te había perdido”
-“Yo también te necesito, Gideon”
 
 
Nooooooo...necesito mas Gideon :'(, pero que bonito!!
¿Qué les parece este primer capitulo?
¿Qué le pasará a Gideon?
Comenten su opinión
 
Besitos dulzuras.
 
 
Fuente; Trilogía Crossfire - No Te Escondo Nada "Oscuro y Peligroso" (Pagina de Facebook)

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